Los seguros son un gasto necesario pero eso no significa que tengas que pagar de más. Con algunos pasos sencillos puedes reducir lo que pagas sin sacrificar las coberturas que realmente importan.
Compara precios cada año
El mayor error es renovar automáticamente el seguro año tras año sin comparar. Los comparadores online como Rastreator, Acierto o Kelisto te permiten ver en minutos qué otras compañías ofrecen por las mismas coberturas. El ahorro puede ser del 20% al 40%.
Negocia con tu aseguradora actual
Antes de cambiar de compañía llama a tu aseguradora actual con la oferta competidora en mano. Muchas veces igualan o mejoran el precio para no perder el cliente.
Agrupa seguros en la misma compañía
Tener el seguro del coche, del hogar y de salud en la misma compañía suele dar derecho a descuentos por multiproducto de entre el 10% y el 20%.
Revisa las coberturas y elimina las innecesarias
Muchos seguros incluyen coberturas que nunca usarás. Revisa la póliza y elimina las que no necesitas para reducir la prima.
Sube la franquicia
En seguros de coche y hogar subir la franquicia (el importe que pagas tú en caso de siniestro) reduce la prima mensual. Si eres un conductor o propietario sin siniestros frecuentes puede ser una buena estrategia.
Conclusión
Ahorrar en seguros no es complicado pero requiere dedicar una hora al año a comparar y negociar. Ese tiempo puede valer cientos de euros de ahorro.